sábado, 16 de mayo de 2009

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La fea durmiente no quiere despertar. Lleva 21 años sumida en un coma profundo a pesar de los quince príncipes a sueldo que han viajado desde un país muy muy lejano para besarla. La fea durmiente está llena de moratones porque sus príncipes la zarandean sin piedad y le dan bofetadas en cuanto la enfermera sale de la habitación. Pero la fea durmiente no hace ni caso. Ni caso. La ternura falla, la brutalidad también, no hay en el mundo beso ni golpe que pueda traerla de vuelta. No. La fea durmiente no tiene ninguna prisa por volver…

2 comentarios:

Hedonista dijo...

Pero la fea dejará de serlo un día: aquel en que oiga susurrar su nombre de labios de un feo.

Dara Scully dijo...

Igual es que a la fea durmiente lo que le van son las princesas...



un tarrito de miaus para ti :)